domingo, 19 de febrero de 2012

SIN DECIRTE NADA




buscar el reconocimiento es una debilidad humana, y se busca de múltiples maneras, se necesita de muy distintas formas, y todos en mayor o menor medida necesitamos el beneplácito, el favor, la mirada de aquellos que nos rodean, al menos de los que amamos, queremos o admiramos

parece como que nuestros esfuerzos, nuestros logros, nuestros actos carecieran de fundamento y de sentido, si alguien no se percata, aunque sea de un simple detalle; a veces el mero hecho de ver la sonrisa, la deferencia, la atención que nuestro hacer provoca, nos damos por satisfechos; difícilmente uno hace nada porque sí, incluso aunque sea por el simple gusto de hacerlo, en el fondo creo que sería tan absurdo como regar las plantas en un día de lluvia, por ejemplo…

nuestra humanidad requiere de una u otra forma la compensación de nuestro paso, de nuestras huellas… allanamos el camino para que otro pueda caminar más fácilmente, nos hacemos hueco de nuestra experiencia para que otro no tropiece en la misma piedra, tendemos la mano cuando el otro necesita un apoyo, damos nuestra presencia cuando alguien se halla en soledad, buscamos la palabra, con mayor o menor acierto, para calmar una inquietud… nuestro hacer, nuestro propio vivir es eslabón frágil e insignificante, pero en el fondo siempre útil cuando sale del corazón y es al mismo tiempo una necesidad sacarla de nosotros; no siempre es aceptada, no siempre es valorada y ahí es donde entra el desánimo… porque no recibimos esa sutil muestra de “reconocimiento”, de valoración…

nuestra vida de hoy, tiende al egoísmo, a la individualidad, cercamos nuestras vidas en recintos aislados porque hemos aprendido que es perjudicial ir de alma cándida por la vida, hay gente que tiende a recoger lo que se le da y un poco más ¡por si acaso! y por eso nos encerramos entre muros, miedos y temores ante la posibilidad de ser pobre presa de los que son más listos… pero sigue estando ahí esa necesidad de darnos y nos damos donde nos sentimos o nos creemos algo más seguros…

la inocencia de los actos libremente ofrecidos no pierden el riesgo, ni la necesidad de respuesta, por eso muchas veces sentimos la frustración de que no se haya visto, de que no hayamos causado el efecto que creíamos o el resultado esperado… pero de una u otra forma caemos siempre en el quizá… quizá en esta ocasión? quizá con esta persona? quizá en este momento? quizá…

y en el fondo queda la indudable cuestión:
qué sentido tendría nuestra vida si nos aisláramos del mundo que nos da la espalda?
si no pudiéramos dar lo que sentimos?
si no abriéramos las puertas a los latidos? a la ilusión? al agrado?
pero… cómo reconocerlo? cómo distinguirlo? cómo saber cuándo y de qué forma? en qué momento?
… pero al final, en cualquier instante, entre los sinsabores posibles habidos y por haber, qué grande es hallar inesperadamente el que alguien te pueda decir palabras como:

Déjame mirarte sin decirte nada, 
mientras tú sientes que te quiero...


Safe Creative #1202181105751

6 luces en el Silencio:

Candela dijo...

Hola , he leído tu artículo y comparto tus palabras porque la vida no solo es el hecho de VIVIR, sino saber vivir y compartir la vida . Muchas veces vivimos en silencio porque nosotros nos introducimos en el túnel de lo insonoro pero debemos de salir de ese túnel y entrar en un túnel de Luz y compartir nuestros silencios con la gente que está dispuesta a invertir su tiempo en escuchar nuestros sentimientos .
Un saludo

Ernesto. dijo...

Qué grande es hallar en uno mismo la capacidad de poder expresarlas... Aunque las sientas, aunque las vivas.

Un gran abrazo Ángels.

Salva dijo...

Excelente entrada.
Un abrazo Ángels

SENDEROS DE VIDA Y ESPERANZA ( Falcky) dijo...

Àngeles,tu último pensamiento publicado desde el Silencio,es aquella melodía que solo pueden escuchar oídos muy sensibles; las personas insensibles no la escuchan, solo la oyen, ya que están acostumbrados a escuchar solo ruido. Desde SENDEROS DE VIDA Y ESPERANZA: GRACIAS.

SENDEROS DE VIDA Y ESPERANZA ( Falcky) dijo...

Ángels , por error de escritura he puesto vocal donde correponde .
Mis disculpas .
Seguiré tu blog por su belleza en contenidos.

Aquí mi mensaje anterior:

Àngeles,tu último pensamiento publicado desde el Silencio,es aquella melodía que solo pueden escuchar oídos muy sensibles; las personas insensibles no la escuchan, solo la oyen, ya que están acostumbrados a escuchar solo ruido. Desde SENDEROS DE VIDA Y ESPERANZA: GRACIAS.

arianna dijo...

Déjame mirarte sin decirte nada, mientras tu sientes que te quiero...

Un abrazo de amor para tu corazón por todo lo que recibo del tuyo