martes 16 de junio de 2009

LA PUERTA SE ABRIÓ...



la puerta se abrió
a la luz de la mañana,
al cantar de las piedras,
al sonar del campo,
al resplandor de las miradas,
al reír de la lluvia
al brillo del rocío

la puerta se abrió
con su chirrido
y con su pereza
albergándose en el alma
darnos el tiempo
y seducirnos con la esencia
de lo habido

y en esa fiesta de alegría,
de esperas guardadas
de días transcurridos…
el silencio despertó…
y se hizo encuentro
*

viernes 29 de mayo de 2009

EL AMOR NO SE PIERDE...




El amor no se pierde
cuando se da
...
se transforma
en momentos de gozo,
en amanecer de nuevo día,
es el aroma de la vida,
la fragancia del instante,
el incienso que hermosea

Cuando se da…
el amor
se viste de ternura,
se engalana
con briznas de alegría,
las lágrimas
se truecan en rocío
que evapora la tristeza
y las sombras del alma

El amor
ese sentir del alma
que no pide destino
pero sí ser ofrecido

*

miércoles 20 de mayo de 2009

INSTANTE DE SILENCIO


Ansío el término del día con la prisa de un disparo que corte el tiempo vendido.

Ansío… casi exijo que los minutos se sucedan con prontitud, con rapidez… entre sienes que ya no pueden almacenar más palabras vacías, absurdas, huecas de un único sonido, persistente repetición de vocablos sin otra indumentaria que el incansable ruido del parlar.

Acude a mí el ruego de un silencio, una muda plegaria que ansía que el mundo que me rodea guarde un minuto de silencio, donde el alma se sosiegue del sin sentido ruido, donde la mente se libere del constante acto de parlotear, donde el ánimo se pinte de otro color de la incolora frialdad... que el silencio se presencie ante la ausencia de la virtud del callar.

Ansío escuchar tan sólo el sonido de mis pasos cruzar los instantes, el suave murmullo del ir y venir de la gente, el espacio donde escuchar el canto de un pájaro, ansío hasta el espacio que puede albergarse en el interior de un vacío.

Y es que tan sólo ansío… un instante de silencio.


"El silencio, es un bien universal, es patrimonio de la humanidad."
j.f. Moratiel

sábado 18 de abril de 2009

RUEGO


Vida,
escucha mi ruego
que mis palabras lleguen a ti,
acojo tu lluvia,
bendigo tu sol,
camino bajo tus nubes
y me sumerjo
en lo profundo de tu mar.

Me uno a ti,
… más aún…
me impregno de ti
queriéndome enzarzar
en tus mismas raíces,
queriendo ser tierra
de tu misma tierra,
aromarme de tus flores,
hundirme en tus abismos
o crecer en tus cimas.

Vida,
escucha mi canto
que quiero ser parte de ti.
*

domingo 12 de abril de 2009

UN PASAR


Vuelan los instantes
deseando vivir en ellos,
transcurren tan rápidos
como un aletear
y es que la vida pasa,
la vida es un pasar.

Paso por los instantes
queriendo sentirlos intensos,
… son sólo unos pasos
que transcurren la vida
sin detenerse jamás.

Los instantes me viven,
los momentos quisieran ser únicos,
especiales quizás...
todos ellos van sumando,
todos ellos importantes
porque forman el camino
de mi lento caminar.

Y es que no hay un instante más que otro,
tan sólo un puñado de instantes más
y la vida, un vuelo, unos pasos…
un sueño, un quizás… nada más.
*

miércoles 25 de marzo de 2009

ME ENCONTRASTE ALMA MÍA


me encontraste alma mía,
escondida entre versos clamaba mi voz,
tu afán en hallarme
no te dejaba ver,
tu anhelo de búsqueda
te alejaba de mí
yo siempre estuve en ti,

por qué en aguas turbias,
por qué en la aspereza,
en el polvo… si nunca me alejé de ti.

oh alma mía,
sin tus latidos no habría vida,
sin ti mi sentir no versaría,
estoy en tu día y en tu noche,
en tu mirada, en tu vivir
eres mi voz y mi poesía

sábado 7 de marzo de 2009

ALMA


En mi invisible habitas,
sin límites más allá de la eternidad,
me alcanzas,
me llevas,
me das el cielo en tus manos
y aromas en mí las estrellas,
con el murmurar de una caracola
me regalas la inmensidad del mar…
corro siguiéndote
y en un descuido
puedo la oscuridad rozar.

Sin ti no vivo,
sin ti no existo,
sin ti nada soy…
me infundes la vida
a cada paso que doy.

domingo 15 de febrero de 2009

MEMORIA


Es una cualidad la memoria, que aunque no sólo es humana sí lo es la característica de recordar o retener el pasado y proyectarse hacia un futuro.

Una forma de unificar momentos es la medida del tiempo y concretarlo a través de fechas. Aunque los hechos del pasado no siempre tienen un instante preciso, el hecho de determinarlo en una fecha concreta nos permite unirnos y sentirnos afines en momentos vividos o hechos acaecidos del pasado.

Desde la Escuela del Silencio recordamos estos días la partida de Moratiel, no voy a incidir en este punto porque ya en otros artículos creo haber escrito sobre ello y no es mi objetivo esta vez, aunque aproveche la circunstancia.

Moratiel fue y es para muchos de nosotros o quizás para algunos de nosotros, un referente, una nueva forma de acercarnos al misterio de la vida, no voy a decir otra forma de vivir porque no creo que sea así, todos continuamos con nuestro trabajo, con nuestra familia, con nuestros proyectos, con nuestros sentimientos, nuestras aflicciones… pero es un referente porque Moratiel nos abrió un puerta, una puerta al entendimiento de la misma vida, una forma distinta de abrazarla, quizás muchas de las cosas que nos dijo cayeron en el olvido, pero algunas otras se han enraizado junto a nuestras mismas raíces.

A veces me disgusta no incluir material nuevo en la página web, a veces me duele no “inventar” nuevas presentaciones, a veces me apena no regalar más y más de todo lo que el repartió en los distintos encuentros y a la vez cuando recapacito, cuando en el silencio acudo en la búsqueda de esas respuestas siempre vienen a mi mente las mismas palabras:

Os podéis olvidar de todo lo que me habéis escuchado, os podéis olvidar de todo... porque todo está en vuestro corazón... (1)

y es que Moratiel no pretendió nunca ser referente, ni maestro, ni profesor, ni dejar huellas, ni crear escuela, ni sentar bases… su única aspiración fue siempre compartir. Compartir aquello que él había aprendido a lo largo de los años, compartir su aprendizaje de vida, compartir su amor a lo sencillo, compartir lo esencial, lo primario, lo realmente importante y que son básicamente dos cosas:
- la importancia del ahora, del momento, del instante presente
- y la grandeza de hallar en nosotros todas las fuentes, todas las respuestas, sabernos escuchar en el silencio, saber acallar el ego.

Puede decirse de muchas formas, cada uno puede interpretarlo a su manera y forma, pero lo esencial de Moratiel era el ahora y el silencio.

En general, las personas necesitamos asirnos a la seguridad, a nuevas herramientas, nuevos elementos, más palabras, más formas, acudiendo así a la exterioridad, a lo que podemos ver, palpar, tener, poseer, acudir en esos momentos en los que nos sentimos perdidos, solos, aislados, tristes o apesadumbrados y queremos siempre más y más, y de esta forma olvidamos la verdadera importancia, el verdadero valor de esa puerta que Moratiel nos abrió.

Permitidme el honor de hablar desde la posición de haber conocido a Moratiel. Quien ha conocido a Moratiel necesita poco en indagar más y más, en conocer y saber todo lo que dijo o pudo haber dicho, todo lo que pudo haber hablado, porque la sencillez de sus palabras nos remiten una y otra vez a la misma esencia, a la misma verdad, a las mismas palabras y conceptos: el AHORA y el SILENCIO. Algo tan sencillo como esto no se valora, no se tiene en cuenta… ¿por qué? porque sus enseñanzas, su variación a la hora de presentar la importancia de esos conceptos no aportan fama, ni grandes teorías, ni tampoco grandes debates, ni dan lugar a elegantes teorías… simplemente dan sentido a la vida, a la vida de cada día, al momento que se vive, al instante que se da lugar, al ahora.

Por eso os digo amigos, condiscípulos que conocisteis a Moratiel tanto o mejor que yo, cuando la práctica del silencio implica la posesión, no es el silencio de Moratiel, cuando nos puede el deseo de almacenar las mil y una manera de sus palabras, no son palabras de Moratiel, cuando se olvida a Moratiel habiéndolo conocido es que sólo vimos su exterioridad.

Cuando el mensaje de Moratiel está presente en nosotros no necesitamos nada, sólo el AHORA y el SILENCIO.

Recordemos a Moratiel siempre, por esa puerta que nos abrió… reconozcamos que en esa sencillez, en esa simpleza que nos mostró, está la verdadera importancia, la verdadera esencia de ser felices, una felicidad que abarca tristezas y alegrías, inviernos y primaveras, olvidos y esperanzas, adioses y bienvenidas… porque todo ello es parte del camino de la vida.

Moratiel vive en la humildad y la sencillez de los corazones humildes y sencillos, que no aspiran más que a caminar la vida agradeciendo el don otorgado de estar aquí y me atrevo a decir que la única esperanza o el único deseo de Moratiel es que nosotros seamos los que abramos AHORA la puerta de los que comparten nuestros instantes.




(1)en la web: TEXTOS ILUSTRADOS / Sin mí no podéis hacer nada

jueves 22 de enero de 2009

INQUIETUDES


Inquietud que no angustia,
realidad que no deseo,
eso es lo que me abruma
los instantes de este ahora.

Saber sin tener,
vivir sin estar,
como el sudor se enreda
entre los poros de la piel,
así siento mi sentir
enredado en mi alma.

Inquietud por no dominar
ese realidad que sin estar vive,
que como agua se evade
devastando los momentos en desvelos.
*

jueves 15 de enero de 2009

LA DOBLE CARA


El mundo llora tus lágrimas
y ese mismo mundo te mata.
El mundo ve tu dolor
y ese mismo mundo te lo causa.

¿Cuánto más deberás llorar para que te rediman?
¿Hasta cuándo tus hijos serán moneda de pago?

No hay tierra que valga una vida,
no hay vida que pueda vivir sin hogar.

¿Cómo llamar hermanos
a los que ofrecen armas con una mano
y solidaridad con la otra?
… todos estamos ahí,
en esta doble cara de la moneda.

Lloramos contigo y comerciamos con ellos.

¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él?
¿el ser humano para darle poder?
(Sl 8)

viernes 2 de enero de 2009

PALESTINA


Sigue la luz alumbrando en los corazones sencillos
y siguen las sombras corriendo tras las vidas humildes.

¿Cuándo el corazón latirá por la sonrisa de un niño?
¿Cuándo la mirada verá el dolor hermano?
¿Cuándo el gesto será bastón para el débil?

Buscamos la paz
y el entendimiento no hallamos.
Queremos la vida
y provocamos la muerte…
y es que andamos perdidos
en la realidad y el deseo,
sin ver más camino que nuestro camino.
*

martes 23 de diciembre de 2008

NAVIDAD


Navidad
signo de luz,
luz para el alma,
alma para la fe.

Navidad
lumbre en la nada,
esperanza en el vacío,
albor para la oscuridad.

Navidad
aurora de nacimiento
nacimiento para los creyentes,
creyentes en un Nacer.

Feliz nacimiento...
Feliz NAVIDAD...
a cada luz del alma,
a cada luz de la aurora,
a cada luz de los instantes de la vida.

*

sábado 29 de noviembre de 2008

ADVIENTO

Tiempo de espera, tiempo de permanencia al regreso, a lo que ha de venir, a lo anunciado, tiempo donde aguardamos…

Siempre aguardamos, esperamos, deseamos que las cosas permanezcan si estamos bien, que cambien si estamos mal o simplemente no nos enteramos, o no nos preguntamos que esperamos en ese mañana que nunca parece llegar. ¿Por qué no llega? Porque nosotros mismos no sabemos con certeza cuál es nuestra espera, ayer esperábamos algo, hoy esperamos esto distinto y mañana quien sabe lo que nuestro capricho deseará. Quizás es que no esperamos nada.

Es tradición cristiana la celebración del Adviento, la espera de quien se dio por todos, por cada uno de nosotros, por los que se fueron y por los que vendrán.

Hoy en día en que la espiritualidad religiosa va descendiendo a pasos agigantados, surge la pregunta cuya respuesta ya conocemos. ¿Por qué celebramos el Adviento, porque se celebra la Navidad, en una sociedad laica, aconfesional? Las respuestas son diversas pero todos coincidimos en que la Navidad es ya una fiesta popular, social y cuyo único objetivo es el derroche, el consumismo y en muchos aspectos una parafernalia incoherente. Muchos hogares adoptan otras formas, otras tradiciones, otras costumbres, Papa Noel, Santa Claus, lucecitas y adornos que rompen la monotonía y dan un cierto cambio, otro tono, colorido artificial que distrae y da un sentido superfluo a estos días. Lo importante es cambiar, es que lo exterior permita cambios, candilejas, luces de neón, arbolitos transformados en absurdas perchas multicolores… Y dentro, ¿cómo nos sentimos? ¿cómo acoge nuestro sentir, la vida, el paso de los días, nuestra vida, nuestro ser persona, nuestra relación con los demás, el entorno, la comprensión, el sufrimiento, la belleza de la misma vida?, en definitiva ¿Cómo es el Adviento a lo largo de nuestra vida? ¿Qué aguardamos en nuestro día a día? ¿O no aguardamos nada, simplemente estamos? ¿Nos dejamos caer en los días como estas hojas de otoño que se mueven al son del viento que ventea?

Dejadme levantar mis pensamientos, tan erróneos y tan frágiles como mis mismas reflexiones… La sociedad de consumo en la que estamos inmersos nos arrastra, nos condiciona, nos confunde, nos manipula… pero siempre tenemos algunos espacios, épocas o momentos en los que sentimos el vacío, el sinsentido, la pobreza y la desgana del paso de los días; en otros nos bañamos en la dicha de sentirnos felices, de disfrutar con alegría las pequeñas cosas de cada instante y existen momentos en que no nos damos cuenta de que simplemente existimos, como si nuestra conciencia estuviera de vacaciones.

Respeto el sentir de cada uno, las creencias de cada uno, el ateísmo y la no confesionalidad, pero es innegable que el ser humano para sentirse en su plenitud, necesita de las dos dimensiones, de la plenitud de sus dos cuerpos, el externo y el del interior, el que compartimos y mostramos, con el que nos acompaña en el silencio y la soledad… tengo y vivo la sensación de que muchos “disfrutamos” sólo de uno de ellos, del que no requiere demasiado esfuerzo, el que simplemente ha de dejarse llevar, es nuestro exterior. El otro, el que habita dentro de nosotros, el que requiere generalmente de atención, de cuidados, de tiempo y espacio es el que descuidamos, al que no solemos prestarle demasiada atención, porque el de afuera le absorbe y le oculta.

Se celebra el Adviento, iniciamos esta semana el tiempo de espera, pero creo que toda nuestra vida es una Adviento, toda una andadura para ir descubriendo ese Ser que nos habita, ese ser desconocido que llevamos ocultamente y a veces como asfixiado en nuestro interior.

Iniciamos el Adviento, un tiempo de espera, un tiempo de algo o alguien que ha de llegar... os deseo que podáis recibir (que recibamos) a quien nos habita y está en nosotros y con nosotros desde siempre.

*

domingo 9 de noviembre de 2008

SIGO MI CAMINO

*



Me visto de silencio
porque él me encuentra,
me halla con facilidad.
Acierta mis pasos,
nunca los escondí,
están prestos a la luz
de quien los quiera conmigo seguir.

No busco un camino por descubrir,
ese horizonte quedó atrás,
enterrado en ilusiones
y fantasías de adolescente,
quedaron atrapados
en aquel pasar de los días
donde el tiempo pasado los devoró.

Me visto de silencio
o el silencio se viste de mí
es quizás mi único y fiel compañero,
la única levedad
que conmigo puede existir.

Hoy miro el instante que camina conmigo,
miro la luz que me ilumina
o la sombra que me oscurece
y no pido más
que el aliento de mi sentir
para continuar mi camino y vivir.
*

domingo 2 de noviembre de 2008

INSTANTE PERDIDO


Atrás
lo vivido, lo sentido, lo amado…

Delante
un camino virgen, un horizonte por descubrir…

Ahora…
la vida, el latido,
la lluvia que nos moja,
el día que nos alumbra,
el ahora, este instante…

A veces
quedamos aquí llorando,
detenidos en nuestro ayer
o suspirando por un mañana
que quizás nunca llegue.

El instante, este ahora
se va con nuestro olvido,
con nuestra extravío
para no volver.
*

sábado 25 de octubre de 2008

NADIE

*



*

sábado 18 de octubre de 2008

"ALZO MIS MANOS HACIA TI"


A cada momento alzo mis manos,
a cada instante miro hacia ti
y es que el ahora es un camino nuevo
que se inicia sólo para mí.

Alzo mis manos y descubro mi silencio,
miro hacia ti y contemplo tu mirada,
silencio mis palabras
para escuchar tu voz,
y es que en este ahora late un latido
que tú me lo ofreces como un don.

Alzo mis manos hacia ti…
para vivir cada instante y seguir,
andar y caminar hasta encontrarte a ti.
*

sábado 11 de octubre de 2008

CAMINO


Camino en el viento,
recogiendo pedazos de mis pensamientos,
bebiendo de ilusiones que quedaron lejos,
uniendo los despojos de mis recuerdos.

Camino con el viento,
rumbo hacia ninguna parte,
no hay horizonte que pueda ver,
ni hay mañana que esperar.

Camino sin dejar huellas,
me dirijo hacia ningún lugar,
pero hay un ardor que me guía,
vivir día a día, instante a instante,
cada uno de los ahora
toda la eternidad.
*

jueves 25 de septiembre de 2008

OTOÑO

El ciclo de las estaciones regresa de nuevo en estos días, con el recién estrenado otoño.

Estación extraña, ingrata a veces a nuestro ánimo, iniciamos un nuevo curso, una nueva etapa, un regreso a la cotidianidad, a la monotonía, los árboles son quizás los más expresivos pues pierden su belleza, su ropaje, los días se acortan, empieza lo grisáceo y también la época de apretarse los cinturones, económicamente hablando.

Suele tener mal recibimiento el otoño y sin embargo es una estación de belleza oculta. El otoño nos regala de nuevo esos días de cierta vistosidad, días en que, a los que gusta pasear, observan con facilidad los cambios que la naturaleza les muestra. Los árboles se despojan de sus vestiduras para dar luego a la primavera la oportunidad del color y la algarabía, o como decía Moratiel, las hojas ceden su lugar a otras que vendrán por vez primera y es también una buena forma de ver nuestros días, nuestro regreso a la cotidianidad.

Nuestro hacer regresa a lo conocido y nuevo a la vez. Los niños aprenderán otras enseñanzas en la escuela, los adolescentes quizás cambiarán de centro y conocerán a otros compañeros, los que trabajamos regresamos para reencontrarnos con los que compartimos tantos otros momentos, algunos otros quizás su vida cambiará por mil motivos distintos, pero el comienzo de algo siempre es una nueva oportunidad que la vida nos ofrece.

Solemos quedarnos con la parte que ya conocemos, la que externamente repetimos y nos olvidamos que cada jornada, cada momento, cada ahora es una nueva oportunidad para acoger otros pasos de nuestro caminar.

Si la vida nos regala las estaciones, si la vida nos ofrece este otoño, sepamos acogerlo, sepamos aceptarlo en sus formas, en sus expresiones, en sus peculiaridades, porque al acoger y al aceptar, acogemos también el dejar atrás parte de nuestro equipaje, parte de nuestras ataduras, parte de nuestro egoísmo, parte de nuestro ego. Acoger y aceptar los distintos paisajes de este mundo, da a nuestro caminar el andar aligerados, es caminar algo más vacíos… seamos como ese árbol que se despoja para dar espacio a nuevos follajes, a nuevos brotes, demos espacio, oportunidad a la misma vida para que siga ofreciéndonos nuevos instantes, distintos momentos, ahoras de vida.

Es verdad que habrá personas que llegarán al final del camino, personas a las que quizás deberemos decir adiós… pero me gusta pensar que no existe el “adiós” sino que es un “hasta luego” porque todos tenemos un camino, un horizonte y una meta, y una vez alcanzado nos reencontraremos en otro caminar más allá de nuestro entendimiento mundano, más allá de nuestra capacidad de comprensión, quizás sea allá donde está Moratiel, quizás sea en ese lugar donde habita el Silencio, en ese silencio que no es mudez, sino una llenura plena de vida.
*

viernes 12 de septiembre de 2008

SILENCIO LA TARDE





















Silencio la tarde
para acoger la marea
que se desata por dentro.

Silencio la tarde
para desoír el altercado
de mi pensamiento y mi corazón.

En estas horas de silencio
quisiera ahuyentar la controversia,
la realidad del deseo,
la penumbra de la luz.

Silencio la tarde
para acercar el único afán,
la paz y la calma
de mi afuera que armonice mi adentro.