sábado, 5 de abril de 2008

LLENURA DE TI


Cuando me adentro en ti,
tú, me das calma.
Cuando en ti me cobijo
me envuelves de quietud.
Cuando busco tu refugio
la paz me otorgas.

Mi corazón desea hallarte,
y mi alma te sigue buscando
pero el pensamiento de mi mente
con ideas fugaces sigue jugando
y mi cuerpo se excusa
tras el yendo y viniendo.

¡Cuándo será y que yo comprenda!
Que sí la calma me das
y la paz me otorgas,
solamente mi tiempo pides,
tan sólo mi callado silencio,
donde encontrarte podré
y de llenura de ti me saciaré.
*

3 luces en el Silencio:

Anónimo dijo...

Compartí el silencio,
a la luz natural del sol,
a la luz natural de la luna
sin reflejos.

Sólo el silencio de su reflejo,
rompió mi propio silencio,
para reflejarme en Él.

El reflejo me devolvió
una sonrisa, cómplice
a la luz natural del amor,
de quien todo entrega
sin pedir nada a cambio.

De amor me hizo el hombre
que marca mis senderos.

M. Àngels dijo...

Anónimo, ahí queda tu propio poema. Bello por su naturalidad, por su espontaneidad, limpio por su transparencia y su frescor.

Un abrazo, poeta.

Ernesto. dijo...

Aquí me despido por hoy Ángels, ha sido un placer leer tanta enseñanza y leerte.

Pienso que estarás de retiro en Huarte... por ello no te espero en esos días.

Gracias y un abrazo.
Ernesto.